Sobre la repetición
La compulsión a repetir podría leerse también como una compulsión a reparar. Necesitamos volver a pasar por los mismos lugares y situaciones para poder reparar eso que quedó pendiente en nuestra historia.
La compulsión a repetir podría leerse también como una compulsión a reparar. Necesitamos volver a pasar por los mismos lugares y situaciones para poder reparar eso que quedó pendiente en nuestra historia.
Transitar cualquier tipo de dificultad o un conjunto de ellas nunca nos deja indiferentes. El cuerpo transita todas estas vivencias, no solo se elaboran desde la mente. ¿Cómo podemos ayudarnos a transitar estos estados internos?
Descubrir la propia vivencia de nuestro mundo emocional es abrirnos a nuestra historia, a descubrir nuestras heridas y nuestras defensas. Igual que lo es verlo y observarlo en la persona que tenemos delante.
La sintomatología es un foco importante para los y las profesionales de la salud. Allí donde hay síntomas, hay una mirada que observa. Más allá del enfoque terapéutico con el que trabajemos, puede ser interesante ampliar la mirada.
Lo que alguna vez nos protegió, en la adultez nos limita. Nuestros mecanismos de defensa permanecen activos, aunque ya no sean necesarios. Se convierten en una estructura rígida que sostiene la neurosis y restringe nuestra capacidad de vivir de manera plena y genuina.
Reconocerse en una/o misma/o, en cada etapa y cada momento. Reconocerse en todo aquello que fuimos y en aquello que somos. Reconocerse en otra piel, en otra mirada, en otro cuerpo.
Explorar las profundidades del alma humana implica hablar de neurosis. Un término útil en psicoanálisis para explicar una condición de malestar psicológico que no alcanza la gravedad de la psicosis, donde hay una pérdida de contacto con la realidad.
El mundo emocional suele ser un mundo desconocido para muchos/as de nosotros/as. No solo para quienes tenemos la dificultad de acceder al mismo, sino para quienes solemos vivir a través de él.
La culpa es un constructo inventado por el ser humano, siendo una valoración cognitiva o afectiva de nuestro comportamiento. Es una parte de nuestra consciencia que nos confronta y nos condena internamente por nuestras acciones u omisiones. ¿Cómo gestionar la culpa de forma saludable?
Cuando la tristeza aparece en nuestras vidas, conviene abrazarla y ofrecerle el espacio necesario –con una mirada amorosa y sin juicio– para que pueda limpiar y transformar aquello que necesita revisarse, elaborarse y reestructurarse en nosotras/os.
Gestar importa, nacer también. Y como dijo Eva Reich, la paz en el mundo empieza en el vientre de nuestras madres.
Los espacios que han quedado vacíos tienen que poder sentirse, habitarse y atravesarse. Son una invitación para vivenciar todo lo que emerge de ellos cuando los presenciamos.